El Monasterio de Santa María La Real situado en la carretera que conduce a Cervera de Pisuerga. Fue centro de peregrinos para quienes hacían el Camino de Santiago, y centro de cultura para toda la comarca. Los Premostratenses lo habitaron desde el siglo XII hasta la desamortización de Mendizábal. Tras la Guerra Civil quedó derruido y en 1978 se emprendieron las labores de restauración. Hoy alberga entre sus muros el
Museo del Románico. Destaca su claustro de los siglos XII y XIII.